Natalia Medina - Ahí está la luz

Ahí está la luz

Volvieron a reencontrarse. Era como ayer. Todo igual, pero distinto.

Las circunstancias los hicieron prisioneros y fueron condenados a una falta de libertad impuesta que impedía seguir el ritmo de vida normal. Aquello cotidiano y simple. Eso a lo que no se le daba muchas veces importancia y sin embargo había empezado a cobrar un valor de gran peso y con ansia y anhelo a poder disfrutarlo de nuevo.

Los abrazos se disfrazaron a través de una pantalla. Los besos se lanzaban con la mirada. La sonrisa se escondía a través de una mascarilla cubriendo el rostro. La manera de mostrar los sentimientos quedó en manos de un mundo virtual.

Incertidumbre, impotencia, fe, esperanza, fuerza, paciencia, fueron solo algunos de los ingredientes que alimentaron el día a día de una etapa recorrida a través de un ventanal y con el manto de unos aplausos que repartían un aire cálido en medio de un virus invisible a los ojos dejando una gélida huella a su paso.

Y ahora, solo queremos que el escenario cambie de color y de temática y dejemos de lado el drama donde una vacuna pueda devolver la luz a un túnel demasiado oscuro.
Mirad. Allá. ¿Lo veis? ¡Un rayo de luz!