Amazon you - Frank herrera

Amazon You

La lógica era simple: los datos recopilados a través del comportamiento «en línea» del individuo eran sometidos al análisis de un sistema de inteligencia artificial, que a su vez deducía las futuras compras que sucederían. Aparatos instalados en refrigeradores, alacenas, cuartos de baño y otros sitios estratégicos llevaban un inventario en tiempo real de los consumibles, lo cual hacía infalible el pronóstico de adquisición.

El control comenzó a desbordar cuando la empresa encontró el túnel legal para ampliar el alcance de esta tecnología a nivel global, y pronto las rutas de navegación en internet de todos quedaron al alcance del sistema. A este momento se le llamaría luego «el fin de la doble moral de consumo»; pedidos de carne en casas de vegetarianos, juguetes sexuales entregados en manos mojigatas y música urbana que se reproducía automáticamente en los parlantes de los más puristas músicos académicos.

Pero el más feliz corolario de este hito de la tecnología era que los potenciales suicidas no sabían qué hacer con las armas que llegaban a sus puertas antes de tomar la decisión fatal. La demanda de psicólogos y otros expertos explotó y las cifras de auto eliminación alcanzaron el mínimo histórico.

En una entrevista para radio, al director de automatización a cargo del proyecto le preguntaron cómo es que no se le había ocurrido antes ese modelo a nadie; inevitablemente bromeó: «Es que no existía Amazon You para decirnos que lo necesitábamos».