Pilar Alejos - Aqui no hay quien viva

¡Aquí no hay quien viva!

En cuanto nos instalamos a vivir en el edificio, tuvimos que comernos a unos cuantos vecinos, más que nada para no defraudar. Sé que debemos tener mucho cuidado y mantener las apariencias por nuestra seguridad. A la bruja del segundo no se le escapa nada y, desde que llegamos, nos mira mal. El dragón del ático está que echa humo con las hadas del primero, porque aletean por su terraza y se la dejan perdida de purpurina. El conde del tercero se descompone y amenaza con sacar los colmillos, cuando, por la mañana temprano, los enanos del sótano interrumpen su sueño silbando y dando golpes al trabajar.

A nosotros, que vivimos en el bajo, nos corresponde este año la presidencia. Estamos deseando que finalice nuestro mandato para recuperar la tranquilidad. En esta comunidad, ¡qué difícil resulta mantener viva la fantasía!