Angel Saiz Mora - Arreglos en el hogar

Arreglos en el hogar

El hombre se cruzó con la furgoneta de reparaciones camino de la oficina, al igual que otros muchos viernes. Estos técnicos, especializados en poner remedio a lo que deja de funcionar en las viviendas, solían acudir a su casa avisados por su mujer con encargos concretos, cualquier pequeño detalle: recomponer un grifo que gotea, o enmendar una puerta chirriante, bajo el concepto de trabajos de mantenimiento, como luego figuraba en la factura.

Él, poco habilidoso a nivel doméstico, prolongaba su jornada laboral ese día de la semana con alguna empleada, nuevas amigas, o acompañantes profesionales. Elegía un hotel discreto, preparado para citas clandestinas, convencido de que su mujer, cuando regresara, no iba a hacerle preguntas. Siempre la encontraba dormida, sonriente y satisfecha, con las carencias subsanadas por algún operario.