Pilar Alejos - Ave Fénix

Ave Fénix

Pega el ojo a la mirilla de la puerta y observa el exterior sin pestañear. Todo parece en orden. No hay ni rastro del enemigo. Aun así, sus piernas tiemblan. Su corazón arde como un volcán en erupción y convierte en humo su escasa confianza. Lleva demasiado tiempo viviendo en silencio con la razón en modo letargo. Necesita ser fuerte para recuperar el control y eso no es tarea fácil. Al menos, ahora sabe que tras la noche despierta el alba. Que fuera palpita la vida sin miedo y la brisa huele a primavera.

Toma una gran bocanada de autoestima antes de atreverse a salir a la calle. Asoma la cabeza con cautela. Está muerta de miedo, pero da el primer paso y luego, el siguiente. Poco a poco, se despoja de sus ataduras y libera esa valentía que dormita bajo su piel tatuada de cicatrices.

Se siente renacer de sus cenizas, desde que va protegida por una pulsera que posee superpoderes contra él.