El teatro de títeres

por Carlos Sevilla

Paseándose orondos sobre la tarima, los títeres daban sendos discursos sobre la libertad, ufanándose de su independencia. Cuando tropezaban, al dejarse llevar por la euforia, culpaban al público, tildándolo de blandengue y de no tener voluntad propia.

Al principio, la mayoría se dejó engañar por la elocuencia de las marionetas. Al percatarse del movimiento telegrafiado y mecánico de los actores, un grupo de espectadores empezó a poner en duda su humanidad. Fueron acusados entonces de perturbadores de la paz, siendo arrumados a un rincón del segundo palco, marginados y sin acceso al programa del teatro. La plática sobre una “Una nueva era” resultaba muy seductora como para permitir que fuese interrumpida por la psicosis de una minoría.

Arriba en la tramoya, el maestro titiritero había soñado toda su vida con ese momento. Sus hábiles muñecas controlaban simultáneamente al escenario y a buena parte de la audiencia, con imperceptible maestría. Confiaba en que la rebeldía de los alborotadores podría aplacarla con el dedo meñique de su mano izquierda.

Tan embelesado estaba con su acto, que no se había percatado de los cordeles que sometían sus extremidades a un poder superior. De allí pasaban a otro más y así, sucesivamente, hasta tejer una maraña de influencias y dependencias imposible de desentrañar.

Sobre una explanada remota, ese enredo de hilos giraba como una enorme nube del desierto, impulsado por un viento milenario, llevándolos a todos consigo. Y con ellos, todos sus discursos, sus promesas, sus sueños y la ilusión de su libre albedrío.




Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies
popup-ebook-2

¿Quieres nuestro ebook gratis?

Déjanos tus datos y recibirás un e-mail con un link para descargarte el eBook

¡Genial! 😍 😍 Te hemos enviado un email para confirmar tu dirección y poder enviarte nuestro ebook. Revisa tu buzón de promociones o correo no deseado, podría llegarte ahí nuestro correo.

Manuel Bocanegra - Cita Sant JordiSor Furcia - Relatividad