Una mera casualidad

por Laura Mora

¿Dónde nos encontraríamos esta vez? Todavía no he llegado a entender por qué provocar un encuentro casual no es lo mismo que determinar una hora y un lugar para la cita. En el fondo el resultado es el mismo: un cruce de miradas, un par de palabras y un beso largo; seguido de un café con leche, primero, y un whisky corto, después. Qué manía la suya esa de llamar fortuna a algo que a propósito predispone. ¡Qué suerte verte por aquí!, me dice cada vez que se me cruza por delante con esos andares sinuosos. Cómo si no supiera de antemano que trabajo en una oficina dos calles más abajo y que mi horario termina a las seis. Cómo si a estas alturas no fuera una tontería recorrer el laberinto de calles aledañas hasta toparnos de frente fingiendo, como todas las tardes, que llevar dos años enamorados solo es una mera casualidad.

Escritor

Laura Mora

Laura Mora




Una mera casualidad
Vota este contenido

Microcuento.es respeta la privacidad de sus datos

Si continúas navegando, aceptas nuestras cookies y las de terceros, no necesarias para la navegación, con finalidades de afiliación, analíticas, publicitarias y comportamentales. Más Información sobre la política de cookies ACEPTAR

Aviso de cookies
María José Viz - DibujoManuel Cuesta- París: años 50