Debías suceder

por Mai Alonso

Hay que ver lo bonito que refleja la tormenta cuando la casualidad brilla por su ausencia. Algunos lo llaman suerte.
Dicen que los días de lluvia todo se ve de un color más intenso. Que todo tiene un brillo especial. El gris de las aceras es más gris, el rojo de los semáforos más rojo y el azul del mar, más tú.
No es casualidad que mis ojos tengan el brillo de una lluvia de estrellas cada vez que el sol se pone por debajo del horizonte y tú te deslizas entre mis labios haciéndome noche en el cielo de mi boca.
Entonces te miro y susurro, otra vez va a llover…La vida a punto de suceder. Como el día en que te conocí. La tarde iba cayendo con los últimos rayos de sol acariciando los charcos, con el sabor expectante de la vida rozándome los labios, y yo descalza y sin paraguas bajo las gotas de lluvia tardías en un atardecer color miel precioso.
Tú, quemabas de bonito con aquella luz mezcla de sol y luna abrazándote la sombra por la espalda. Yo, llovía en el universo de tus ojos. Me vi en tu sonrisa. Te regalé sin querer la más grande de las mías.Y ya nunca más he podido borrarla. Ni la mía de mis labios ni la tuya de mis pupilas.
Algunos lo llaman suerte. Pero debías suceder.
¿Entiendes ahora por qué en mi corazón siempre eres atardecer y yo lluvia a punto de caer?




Debías suceder
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