Un último suspiro

por Penseitor

Miró hacia atrás, pero no vio a nadie. Sin embargo, el ruido que había escuchado le indicaba claramente que no estaba sola en aquel lugar. Sintió miedo y aceleró el paso. Intentó tranquilizarse imaginando que podía ser un gato oculto entre la maleza. De nuevo escuchó algo. Esta vez el ruido sonó más próximo a ella. Quiso echar a correr, pero las piernas apenas le respondían. El susto inicial estaba dando paso al pánico. Saberse sola y desamparada en mitad de aquel callejón apartado y oscuro, la hizo sentirse totalmente vulnerable. Esta vez ya no tuvo posibilidad de volver la vista atrás. Bastaron unas décimas de segundo para notar el filo de un cuchillo acariciando su garganta. Estaba empapada en sudor.

No grites. Estamos solos tú y yo. Sólo quiero escuchar cómo me pides clemencia; sólo quiero descubrir cómo es tu último suspiro. Te prometo que seré breve. Apenas notarás cómo tu cuello se va rasgando lentamente. Y todo habrá acabado.

Sin apenas fuerzas que la sostuvieran en pie, sabía que estaba condenada a morir. Pero bueno, eso no sucedería esta noche. Ella tenía mejores planes. Dejó sobre la mesa aquella novela que tan absorta la tenía y se dispuso a vestirse. Era viernes noche y al otro lado de la ciudad la estaban esperando sus amigos. Y entre ellos Tomás, el mejor escritor de novela negra que jamás había conocido. Y quién sabe si la esperaba para robarle un último suspiro antes de hacerla morir de placer entre sus brazos.

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