La competición

por Plácido Romero

La competición va a comenzar. El premio para el ganador es enorme; al perdedor le espera una rápida muerte. Los jueces, venidos de Egipto, Siria y Fenicia, llaman al primer músico –un gigante–, que prepara el arpa. Comienza a tañer. Toca las cuerdas hábilmente, con cierta gracia. El público le aplaude. Cuando el segundo contendiente –casi un niño– toca, su música llena de alegre serenidad el espíritu de los espectadores. Al finalizar, resuena una estruendosa ovación. Los jueces son unánimes: ha ganado el israelí. El filisteo acepta su destino. Un verdugo se acerca para cortarle la cabeza a Goliat.




Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies
Sor Furcia - Vestigios hieloSergio Sarria - Soul train