Camarón

por Sor Furcia

Y al observar sus ojos, vaciándose de vida, echo de menos que me devuelvan esa mirada de admiración que me hacía desear ser tan buena persona como ella creía que era.

Y, mientras aprieto su cuerpo contra el mío, para que no se sienta sola, negándome a soltarla, pienso que siempre quise que este momento fuera así, que le pillara entre mis brazos; pero me doy cuenta de que, por mucho que lo quisiera, nunca estuve preparada para que llegara.

Y asumo que ya nadie más me querrá como ella lo hacía, con un cariño incondicional, viendo más allá de mis defectos, perdonándome todas mis cagadas, y dándome siempre mucho más amor del que jamás creí merecer.

Y, ahora que ya no nos queda tiempo, me reprocho no haberle dedicado más cuando pude, solo porque sabía que para ella, lo poco que le diera siempre significaba mucho; aunque ahora me doy cuenta de que tal vez no fue suficiente.

Y le digo al mundo que se joda, que a partir de hoy será un poco más feo, porque era su compañía la que lo hacía maravilloso.

Y acerco mi cara a la suya y le susurro al oído que la voy a echar de menos y que, por mucho que siempre me ha hecho sentir imprescindible, a ver qué coño voy a hacer yo ahora sin ella.

Y su vida se me escapa entre los dedos, sin que yo pueda hacer nada, como decía Camarón, como el agua…

Escritor

sor furcia

Sor Furcia




Camarón
Vota este contenido

Microcuento.es respeta la privacidad de sus datos

Si continúas navegando, aceptas nuestras cookies y las de terceros, no necesarias para la navegación, con finalidades de afiliación, analíticas, publicitarias y comportamentales. Más Información sobre la política de cookies ACEPTAR

Aviso de cookies
Concurso cursiva despropositos-relatoRoman camas - Debajo cama