DOS ESFERAS

por Tearsinrain

 

Otra vez. Otra vez he vuelto al mismo rincón sin salida. Estoy desconcertado. Y cansado, sediento y sin aliento. Estaba seguro de que ahora iba por un buen camino, que un par de esquinas más y lo conseguía. Pero no. Y el tiempo se agota y mi perseguidor no anda lejos. Me duelen las piernas y las plantas de los pies arden como si pisaran brasa. Ya le oigo, silbando y con las dos bolas metálicas que hace repicar una contra la otra entre sus manos, con su parsimonia y esa actitud de suficiencia. Creí que yo sería diferente, que lo lograría donde cientos han fallado antes. ¿Qué te hace tan especial, idiota? Tengo que desandar lo andado, como si se pudiera deshacer el camino hecho. Asomo la cabeza y miro a ambos lados. Nada. Le oigo pero no le veo. Solamente puedo ir hacia una banda.

Pero no iré. Me recupero un poco, saco el tabaco del bolsillo y me enciendo un cigarro. Tac-tac-tac- tac, las pelotas de metal chocando acompasadamente, un juego. Le espero con paciencia. Tendré que reconocer que he perdido, sé que no habrá perdón y no importa. Algún día, si sobrevivo, yo seré el perseguidor. Quizá sea eso lo que me diferencie de los fracasados que me precedieron. Ese acto de derrota sin claudicación. Sí, eso es lo que me hace diferente.

Cuando llega, sonríe moviendo las dos esferas, aguanta mi mirada un rato y con desprecio suelta: ¿Qué crees que te hace tan especial, idiota?




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querer hasta vivir victoria ashportobello