Roman G Camas - El cajón

El cajón

Faltaban cinco minutos para que terminase la jornada escolar de aquel viernes cualquiera. Desde hacía un buen rato, los alumnos de la clase de Literatura habían desconectado de las últimas instrucciones del profesor nuevo para concentrar todas sus fuerzas en que la aguja pequeña del reloj llegase lo antes posible al número dos. Por ello, ni siquiera se habían percatado de que el propio profesor se había callado minutos antes para sentarse y observar en silencio el segundo de los cajones de su escritorio. Era el mismo que años atrás su antiguo maestro de EGB había usado cuando él había estudiado en ese colegio. De hecho, en la esquina superior izquierda aún seguía el corazón que él había tallado con un punzón, uno que rodeaba una m, una x y una r. Y precisamente por eso, sabía que en el segundo cajón aún debía de estar el tebeo que su maestro le había requisado y jamás le había devuelto. Era aquel número en el que el héroe se encontraba finalmente con su némesis para enfrentarlo. Una trama llena de sorpresas detrás de cada página. Cuando el reloj diese las dos de tarde, abriría el cajón y podría, después de tantos años, disfrutarlo de nuevo.

El giro final de esta historia no consiste en que el tebeo no estuviese allí. En efecto, lo estaba. El giro final consiste en que no era tan bueno como recordaba.