Angel Saiz Mora - El origen

El origen

Solo bebió un poco de agua mineral. Las constantes vitales fallaron sin remedio. Todos lo sentimos, le habíamos tomado cariño. Su cuerpo sobrepasaba los estándares de belleza conocidos. Aquella sonrisa era muy especial. Antes de que se descompusiera a ojos vista, la bióloga Mei Ling rompió todos los protocolos para besar esos labios perfectos, piel con piel. El doctor Yun, tras desprenderse del incómodo traje protector, le dio un sentido abrazo.

Debimos ser mucho más prudentes al comenzar el estudio, teníamos en nuestras manos la única evidencia de vida extraterrestre y la echamos a perder. Antes o después estos desgraciados sucesos serán del dominio público, el mundo no nos lo va a perdonar, menos aún que iniciáramos una pandemia.