Irene Gonzalez - En mis brazos

En mis brazos

“Respira”.
“Inténtalo. Tú puedes”.
“No puedo, no puedo, no puedo”.
Ahí está. Tendido en el suelo. Parece que el mundo se mueve más lento.
“Respira”.
Una voz le susurra a lo lejos. Hay alguien que le pide que luche ahí dentro. Pero su voz suena
cada vez más lejos.
“No te oigo. ¿Quién eres?”
No oye nada. No siente dolor.
“Siempre pensé que en este momento sentiría frío”.
No siente nada. Ni siquiera amor.
Entonces unos brazos le rodean y le invade esa sensación. Finalmente siente aquello que
siempre había querido sentir. Es difícil describir, pero se asemeja a la paz. Una paz que le dice que, por primera vez en mucho tiempo, puede dejar de luchar.
Así murió en mis brazos.