Manuel Bocanegra - Éramos lluvia

Éramos lluvia

Juntos, tú y yo, éramos lluvia. Lluvia de amor. Amanecíamos nubes tempranas, una sobre otra, y no parábamos de llover en todo el día. Llovía tanto amor entre nosotros a cualquier hora, que mudamos nuestros cuerpos húmedos a vivir desnudos junto a la chimenea; nada ni nadie más; si acaso, una llamada perdida en la noche al restaurante chino con las señas de la calle y el número de nuestra isla, hambrienta en mitad de un diluvio interminable; tu hambre, mientras tanto, saciándose en mis humedades, y la mía, succionando hasta el tuétano calado de tus huesos.

Pero poco a poco, sin saber cómo, nuestra piel se fue cubriendo de un tacto impermeable refractario a la lluvia. Llovía lluvia aún sobre nosotros, pero no nos mojaba. Los temporales arreciaron, desembocaron en chubascos ocasionales los ciclones y, sólo alguna tormenta intermitente, sació de lluvia la sed de nuestro estanque durante un tiempo. Después, se evaporaron nuestras nubes un mal día y la sequía de amor que nos inunda dio comienzo, sin que hayamos vuelto a llover con hambre desde entonces.

[Total:9    Promedio:4.8/5]
Más artículos
Felix Aguilar - Turbulencias
Turbulencias