Finder - Beatriz Alonso

Finder

Estalló de risa. Contra todo pronóstico, aquella cita estaba siendo un éxito. Era la primera vez que utilizaba una aplicación para conocer gente y, la verdad, estaba sorprendida. Había dado con la chica perfecta. Atractiva, graciosa, inteligente… Hasta le contó los planes que tenía para la empresa que estaba montando. Cuando sintió que era el momento, deslizó la pierna por debajo de la mesa para tocar la suya, pero al rozarla, se apartó rápidamente, como un caracol volviendo a su concha. Su expresión cambió, se volvió más seria y dejó de hacer bromas. Continuaron la cena, pero la conversación se había enfriado. Cuando terminaron, se despidieron y cada una se fue por su lado. Minutos después, recibió una notificación. Se ilusionó. ¿Sería ella? Nada, era la aplicación. Había subido de nivel, ya era Genius y, a partir de ahora, podía contactar con emprendedores senior. En ese momento se dio cuenta de que Finder no era lo que ella creía. La tecnología siempre le jugaba malas pasadas.

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