Marina Cabrero - La Musa

La Musa

Con el dedo rozó las arrugas de su frente, creadas a partir de tantas risas y lamentos. Bajó por sus ojos grandes y grises, en los que parecía que se reflejaba como un fantasma en plata y siguiendo las constelaciones de los lunares en sus mejillas rosadas llegó hasta su boca. Miró sus dientes perfectos enmarcados en una sonrisa y sus labios pintados de un rojo tan pasional que soñaba con que le dejara marcas sobre todo su cuerpo. Y finalmente, contempló su cabello negro cayendo sobre los hombros del amor de su vida formando ondas de la música más pura jamás compuesta. 

Sonó el tintineo del pincel caer en el vaso de agua, ensuciando su claridad con todos los colores inventados. Ella no era más que pintura en un lienzo y él, un artista frustrado.