Javier Puchades - Mesa cuatro

Mesa para cuatro

Se mancha los dedos de harina al recoger el paquete con las dos pizzas. Una margarita y la otra cuatro quesos, siempre las mismas, después de tantos años no es cuestión de cambiar de costumbres. De camino a casa, ese calor entre sus manos y el aroma a gorgonzola le hace recordar. No olvida esas comidas familiares de los domingos, con María y los niños, que se perdió durante su ingreso en aquella clínica mental. Como siempre pone mesa para cuatro. Aunque, sabe que habrá ausencias. Corta las porciones con precisión quirúrgica. Al igual que seccionó aquella noche sus cuellos mientras dormían.

[Total:5    Promedio:4.8/5]
Más artículos
Lagrimas sinceras - Placido Romero
Lágrimas sinceras