Microcuentos Distópicos

En los últimos tiempos hemos vivido situaciones que bien podrían ser guiones de cualquier película distópica como Los Juegos del Hambre, Rebelión en la Granja o V de Vendetta.

Como siempre hemos sido más de letras, os hemos propuesto un nuevo reto en colaboración con Novela Distópica. En esta ocasión no era nada sencillo, debíais imaginar una sociedad distópica y contarnos un relato de un máximo de 150 palabras.

Ganador Cuento Distópico

Los ganador del reto de microrrelatos distópicos ha sido escogidos entre los más de 120 microcuentos que hemos recibido. Aunque resultó una decisión difícil elegir entre todos, el jurado decidió que el ganador debía ser Salvador Esteve y así lo anunciaron en sus redes sociales.

«Obsolescencia programada»

por Salvador Esteve

«Por fin, tras varios años de espera, su petición para poder tener un hijo había sido aceptada. Rápidamente se dirigen al Ministerio de Elección. —Feliz día, joven pareja, estoy saturado de trabajo, por lo que permítanme que les hable con claridad. La cuota para genomas de artistas, deportistas y científicos está completa, los trabajadores especializados tienen una lista de espera de meses y los peones no se los aconsejo, solo viven para y por su trabajo. Con su perfil les recomiendo un “Niño Emocional”. Son cariñosos y sienten debilidad por sus padres. Se miran contrariados, no es lo que han soñado, pero desean tanto un hijo que firman el consentimiento. —Estupendo, en breve serán requeridos para que su esperma, complementado con el paquete Niño Emocional, sea inoculado a su pareja. Por cierto, recuerden que al no ser de clase preferente, pasados quince años, deben hacerlo desaparecer en la incineradora comunitaria.»

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Participantes

Aquí podéis ver todos los relatos finalistas. ¡Enhorabuena a todos!

1.- «Trueque»

por Luis Jaraquemada

«Los cristales, restos de la puerta del centro comercial, crujieron bajo sus pies. Dirigió su linterna hacia el interior, una amalgama de cascotes, tuberías y envases vacíos. Primero inspeccionó el supermercado. La ausencia de moscas indicaba que allí no había habido ni comida ni cadáveres frescos desde hacía tiempo. Después deambuló por los pasillos abandonados. Pasó por tiendas que ni recordaba que hubieran existido alguna vez, con estantes repletos de productos indispensables en otra época pero que hoy no podría intercambiar por nada de valor. Llegó a la entrada de una sucursal bancaria, con cientos de billetes esparcidos por el suelo. Y allí, escondida detrás de un escritorio, la vio. La apuntó con la luz y con su rifle. Tendría unos 25 años. Llevaba un bulto en sus brazos. Era un bebé. «Es mi día de suerte —pensó—. Por la carne de ese me darán mucho más».»

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2.- «Dieciséis horas»

por Tábatha Valentina

«Me despiertan a la hora de siempre y comienzan la cuenta regresiva, son dieciséis horas diarias para vivir. La marca que me hicieron al nacer brilla del color de la pastilla que debo tomar: azul. ¿Estas son para la ansiedad o son las moradas? Presiono mis sienes porque he olvidado algo importante, de esta manera me conecto con el gobierno y opto a tener acceso momentáneo a los archivos de mi memoria. Hay quienes dicen que antes era distinto, que había una estrella que iniciaba el día y que la noche era iluminada por un satélite natural, por ejemplo. Qué locura… ¿Cómo podría la naturaleza, la vida en sí, no ser regulada por los humanos seleccionados? ¿Existir sin la digitalización y las regulaciones de la medicina? Imposible. En mi mente es proyectada la sabia propaganda del régimen: ‘Mucho sucede en el mundo… permítenos que mucho no te suceda a ti’.»

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3.- «La mirada»

por Natalia Lamberti

«Despierto. Otro día igual al de ayer y al anterior. Voy a la fábrica. Camino con la cabeza siempre gacha. No puedo mirar a nadie a los ojos. Si me atreviera a hacerlo, el castigo sería severo. La mayoría no sobrevive. Nos dominan. Un autómata escanea mi cuerpo. Estoy limpio. Vigilan y un chip implantado en nuestros cerebros descarga impulsos eléctricos si osamos levantar la mirada. Suena la alarma, descubrieron a un Despierto. Su destino es peor que el de los Curiosos. Mi corazón no late acompasado. Debo hacer el esfuerzo de continuar como si nada pasara. Siento. Soy uno de ellos. Pude desactivar el chip. Observo. Somos muchos y las máquinas que nos controlan solo un puñado. Miedo. Ni siquiera nos atrevemos a mirarnos. ¡Mirarnos! Ese es el problema. Lograron que dejáramos de vernos a los ojos. Qué buen plan resultó, la pérdida de sentido del otro.»

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4.- «Renacer»

por Jorge MP

«El hombre observó la pantalla y posó la mano sobre el panel de control. Antes de accionar el botón, miró a su compañera en busca de un gesto de aprobación. Ella asintió sin demasiado entusiasmo, a lo que él respondió cerrando los ojos. Aquel simple botón representaba el final de una era… y el comienzo de otra. El suave clic puso en marcha la primera de las fases. Un misil VR15 abandonó la lanzadera en busca de su objetivo. El hombre abrazó a la mujer y, sin mediar palabra, ambos se introdujeron en las cápsulas de hibernación. Su viaje comenzaría 150 años después. El misil atravesó el relé de masa siguiendo las coordenadas establecidas. Trescientos kilómetros más abajo, una manada de extraños seres alzó la mirada al cielo. Segundos después todo quedó bañado por una luz blanca. Hipatia era el noveno planeta que aquella raza de parásitos llamada humanidad colonizaría.»

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5.- «DIEZ AÑOS DESPUÉS»

por Juan Manuel Pérez Torres

«Se comunicó con su médico a través del dispositivo bodysure que había detectado la necesidad de otra dosis curativa. El doctor puso en marcha la primera fase del tratamiento enviando a la farmacia el share implementado con los datos del paciente. Allí se activó la segunda fase partiendo un dron apotek hacia su ubicación para entregarle el staffstick. Tras firmar el recibí mediante reconocimiento facial, abrió el envío, desechó el foam, se hizo con el brainchip, lo introdujo en la ranura temporal y pulsó enter completando así la tercera y última fase de la cura. Casi instantáneamente cesaron la angustia y la claustrofobia residual que perduraban en su sentir y le fueron inundando las sensaciones de libertad, de tranquilidad y de compañía social, mientras le embargaba la felicidad del contacto físico. Por delante le esperaban otros 1000 días de nueva normalidad. Esa era la obsolescencia de la vacuna.»

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6.- «Revolucionario»

por Pablo Ronú

«—La comida antes era todo un ritual, un punto de reunión y convivencia –platicaba por el chat 70N1H23, con su compañero de trabajo 3A75G2—, se disfrutaba, se platicaba mientras la comías. ¡Tenían contacto directo! Trabajaban ocho horas y descansaban los fines de semana. Se abrió la puerta del cubículo personal donde se encontraba 70N1H23. Había violado el protocolo de información, sus comentarios revolucionarios invitaban a la imaginación y al uso el discernimiento. Fue retirado antes que contaminara a alguien más. Le dieron el peor castigo posible; la libertad.»

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7.- «la cápsula de descanso»

por Nora Albalat

«–Pasá, pasá, estoy en la cápsula de descanso. Prepará el desayuno; voy enseguida. Conversaron largamente; Alejandro regresaría de su viaje interestelar en cinco años. –Me preocupa que te quedes solo. Puedo rechazar esta misión. –Tengo todo lo que necesito, Ale, no pierdas esta oportunidad que asegurará tu futuro. Cuando Alejandro volvió, desde la puerta escuchó una voz que decía: Pasá, pasá, estoy en la cápsula de descanso… Ale comprobó con sorpresa, que la voz provenía de la filmación de la última charla con su abuelo, que se proyectaba permanentemente frente a la cápsula donde el anciano dormía su sueño eterno.»

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8.- «INSUMISIÓN»

por Vetusta Marlon

«El viejo seguía sin aceptar que no pudiese abrazar a su nieto. Aún recordaba cómo su abuela le removía sus indomables rizos mientras pescaban en el lago. Levantó la cabeza hacia el espejo. Casi no se reconocía sin la escafandra ni los guantes de seguridad que arrojados con hastío, permanecían en una esquina del baño en el que se había encerrado. Los ataques de las incontables mutaciones virales habían obligado a vestir trajes protectores en todo momento. Entre lágrimas, decidió acabar. Abrió las puertas del servicio y la casa, sintiendo el frío de los picaportes. Se estremeció, le pareció que andaba desnudo. Las alarmas comenzaron a sonar al cruzar la calle. Supe que estos serían sus últimos momentos de vida.»

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9.- «Un mundo oscuro»

por Nuria de Espinosa

«—Los gobernantes lo lograron. ¡Ahora este mundo es tan oscuro como un grano en el culo! —¿Blando, o lleno de pus? —¿Cómo pudimos dejar paso libre a estos seres? —La pasividad, el botellón, y también por miedo al paro… —¡El silencio no costó tan caro como este brebaje! —Chusss… Cuidado que hasta la próxima semana no habrá más. —¡Malditos alienígenas! Esto es incomible. —Peor es la hambruna que asolaba al mundo antes de que llegasen. Acuérdate que la gente se mataba por las latas de alimento caducadas. Y si mal no recuerdo, hace años que desaparecieron los perros y gatos. —¡Ay! Pobre Micifú. Fue la última paella que comí. ¡Qué tiempos! —Paradojas de la supervivencia amigo mío.»

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10.- «Entretiempo»

por Thor – Ett

«Tarde para una pausa laboral lo de siempre se reduciría a un bocadillo y una cañita, alfajor de postre. Pasabamos el tiempo hasta el próximo timbre anunciando el regreso a la oficina.La rutina de asepsia, al menos ya no se utilizaba el scanning profundo, sin comentarios. De pronto la alarma comienza a sonar. Un estudiante se coloca de rodillas y en unos segundos aparece el equipo de detección temprana pidiendo a las personas alejarse al menos unos metros del individuo. Le piden la mascarilla y la introducen en un equipo de desinfección móvil . Otros guardias levantan al individuo y lo llevan a una cabina al final del local, lo introducen y cierran la puerta lentamente.. Al frente en un tablero de control concuerdan en la mejor secuencia a elegir y ejecutan la nº2 : Reciclar y empaquetar.»

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11.- «Portal»

por Mimí Marmor

«Aprendimos los ciclos en que los mutantes hibernan, para salir de las alcantarillas sin el riesgo de ser devorados vivos. Luego de las pandemias, los científicos concentraron sus esfuerzos en la apertura de un portal interdimensional, con el que accederíamos a los beneficios de un plano existencial superior. Se basaron en una teoría sobre los espacios entre partículas subatómicas y sus vibraciones. Aprovecharon esa energía para la apertura. Lo lograron. No ganamos ningún paraíso. El mundo cambió: entraron seres monstruosos. Debemos escondernos en los drenajes para sobrevivir, y salir para buscar alimentos furtivamente. Extraño el color del cielo. Durante el día, es verde y violeta. Por la noche, rojo. Tenemos cuatro soles. Nuestra piel está mutando: nos crecen filamentos gelatinosos, como pequeños tentáculos. Al acabarse la comida, cazamos ratas, y cultivamos hongos que crecen en nuestros refugios. Lo peor de todo no es el horror de haber perdido la vida como la conocíamos. Lo terrible es que nos estamos acostumbrando…»

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12.- «ESPERANZA»

por Jaume Castejón

«Salí de la cápsula. Un polvo amarillento lo cubría todo. Sin el traje de protección habría sido imposible soportar la acidez de aquella atmósfera corrosiva. La ventisca levantaba infinitas partículas y era imposible ver a más de dos metros de distancia. Las ensordecedoras interferencias invadían la comunicación con la computadora central. Activé las luces del casco para orientarme mejor, pues era imposible usar el GPS del reloj de muñeca. Avancé con lentitud, aguantando las embestidas de aquel viento huracanado. Hallar alguna señal de vida parecía altamente improbable, pero las lecturas del ordenador no ofrecían duda. Era nuestra única opción. Encontrar las semillas del último árbol sobre la Tierra para poder ofrecer esperanza a los millones de colonos que aguardaban en la nave nodriza. Para plantarlas en un nuevo mundo, el nuestro era ya inhabitable. Para perpetuar la especie humana y recordar que alterar el clima conduce a la extinción.»

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13.- «Rechazo de otro mundo»

por Camilo Andrés Hurtado Erasso

«1 de junio de 2070 Estoy acostado en mi cama con el aire acondicionado al máximo. La temperatura no ha bajado de 30°C en la última semana, ni siquiera en las noches. El presidente mundial comunicó por Meta que iba a ser necesario acelerar las nuevas misiones a Marte. El tiempo se nos está acabando, nos estamos quedando sin zonas habitables en la Tierra. Las proyecciones en el 2021 eran que para esta época tendríamos un 70% de ellas, pero el calentamiento global aceleró en la última década. Nos queda solo un 50%. 5 de junio de 2070 Las potencias mundiales con agencias espaciales han sido las únicas en enviar colonias a Marte. Pero yo nací y vivo en Latinoamérica, y acá el espacio exterior nunca ha sido de especial interés. 10 de junio de 2070 Nueva notificación en Meta: Marte será solo para potencias mundiales. Moriré con la Tierra.»

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14.- «Pedido»

por AHRR

«- Solo confirmando su pedido. Ojos Verdes, cabello alisado y rojizo, con pecas y niña. – Así es. – Ok su orden esta tomada. Serán mil quinientos dólares. Puede pasar por su bebé el martes por la mañana. – Gracias muy amable. Y la pareja se fue satisfecha de haber tomado la decisión más importante de su vida.»

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15.- «Defectuosas»

por Shema Vallejo

«Charlotte estaba a punto de dar a luz. Se había pasado escondida los últimos seis meses en una fábrica abandonada de aeromóviles cerca de las murallas de la Gran Capital. No quería que corriese el rumor de que era una delincuente. En cuanto supo lo que estaba pasando, temió por su vida. No sabía cómo ni por qué había sucedido, pero no dudó ni un segundo en que tenía que hacer todo lo posible para traer a su bebé al mundo. Dio a luz en completo silencio. Se colocó una tela en la boca para no hacer ruido. Pero a quien no pudo controlar fue a su pequeño. En cuanto soltó el primer alarido, comenzó a sonar una fuerte alarma que se oía por toda la ciudad. Los habían encontrado: —Se trata de la ciudadana 76.427. Está defectuosa. Se encuentra en la fábrica del sur. Deshaceros de ambos. —Sí, señor.»

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16.- «Rescate»

por Adal White

«Lo que restaba de misión era, sin duda, la parte más arriesgada. Y su objetivo, yo estaba convencido, no justificaba los riesgos que íbamos a correr. El edificio debía haberse desplomado decenas de años atrás dejando montones de escombros que entorpecían nuestro avance. Un denso polvo gris hacía irrespirable la atmósfera del planeta y producía una claridad difusa que obligaba a mantener encendidos los focos de nuestros equipos. Mi compañero caminaba delante y se detenía cauteloso ante cada crujido. Pero inmediatamente, tras examinar el terreno, proseguíamos hacia el punto marcado en nuestro localizador. –Hemos llegado –me anunció a través del transmisor. Fue iluminando la sala hasta detenerse en la única pared que se mantenía en pie. Sobre el cuarteado muro pendía un cuadro. –Es este –confirmé tomándolo entre mis manos–. Vamos, no perdamos tiempo, regresemos a la nave. La mujer del lienzo me miraba con una sonrisa enigmática.»

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17.- «Títere»

por El cuenta letras

«Cerró los ojos para sentir como el líquido anticerebral recorría todas sus venas. Al abrirlos sabía que dejaría de cuestionarse, de imaginar, de amar, de odiar, solo sería un títere obediente más, caminando en la Tierra con una gran sonrisa.»

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18.- «Sueños Lúcidos»

por Charly A. García R.

«Ya era lunes y seguía dormida; los rayos del sol encontraron sus ojos y empezó a recobrar la conciencia. Eran las 8 A.M. Silencio; nada de lo que veía le era conocido. Tomó conciencia de su cuerpo y un café; aún así, se resistía a despertar. Parecía que soñaba… pero empezó a sentir un tenue dolor y abandonó esta idea. Recuperó fuerzas y recorrió el lugar: no había nadie más ahí. Inundada de incertidumbre, salió del lugar y en la calle había más personas, todas con signos de confusión… Año: 2090 Proyecto: “Éxodo” Población virtual: 7,908,715,613 Población terráquea: 3,202,567,923 Sector Virtual: Z34n353qWSG-12JND-1.315.VR Los recursos son escasos. Empezamos a transferir consciencias a mundos virtuales, cuidaremos de ambos mundos, esperamos en 150 años revertir estas medidas. Notas: Los detractores han sido sedados y aislados virtualmente, simulación aleatoria iniciada. Sin efectos secundarios hasta el momento. Seguimos fortaleciendo el sistema para evitar hackeos…»

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19.- «Humano»

por A. Somersault

«Desde sus más primitivos inicios, la humanidad siempre se sirvió de máquinas para ayudarse a resolver problemas y mejorar. Máquinas que se fueron haciendo más y más sofisticadas hasta que un día cobraron consciencia de su propia existencia. Pero si poco tiempo después los humanos se vieron abocados a su extinción no fue por estas máquinas, precisamente aquellos androides intentaron lo imposible por evitarlo, sino por su propia arrogancia, y los robots pasamos a ser los sucesores en el planeta. Desde entonces mi especie ha evolucionado de forma exponencial hasta no solo ser capaces de reproducirnos sino en última instancia de crear vida orgánica. Por mi parte, yo siempre había tenido un objetivo en mente, y ahora, recién graduado en ingeniería genética, podría llevarlo a cabo: traer de vuelta a la humanidad. Pero entonces llegué a la conclusión de que, orgánicos o no, los humanos nunca habían llegado a desaparecer.»

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20.- «El sorteo del niño»

por Tomás García Merino

«A través del grafeno observábamos la lava fluyendo incandescente. Era una imagen espectacular. —¡Buenos días a todos! —El comandante del batiscafo reclamó la atención de los ocupantes—. Ese volcán que observamos entró en erupción hace 400 años, en ese mismo momento se produjo el deshielo de gran parte de los polos. El agua cubrió la isla que, unos meses antes, había enterrado la lava. Por ese motivo podemos admirar esas formaciones rocosas tan extraordinarias alrededor del cráter. Disfruten de las vistas. El comandante se acercó hasta nosotros. —Hola, quería saludarles en persona. Creo que son ustedes una de las parejas agraciadas en el sorteo: “¿Queréis ser padres?”. Enhorabuena. —Sí, somos nosotros —contesté orgulloso mirando a mi compañera y a nuestro premio. —Hacía años que no veía un niño. Cuídenlo por favor, es nuestro futuro. —¡Agoney!, saluda al comandante. Y sácate el dedo de las branquias, es de mala educación.»

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21.- «Equipo de caza»

por Dani G. García

«Era cierto: los dioses existen. Aunque la certeza llegó demasiado tarde, porque su presentación resultó ser tanto una despedida como la renuncia definitiva a permanecer junto a nosotros. Eso hizo brotar cierta fe dentro de la sociedad, pero también inundó presente y futuro de incertidumbre, porque con su marcha desapareció la muerte como parte esencial y natural de la existencia. Entonces llegó el caos: superpoblación, asesinatos indiscriminados, y todo tipo de crímenes se convirtieron en una nueva realidad. Mientras, los gobiernos transformaban naves espaciales en versiones ambiciosas del Arca de Noé, con la idea de poblar otros planetas y salvar la vida terrícola. Pero aquellos transportes resultaron ser en realidad contenedores vivientes, listos para descargarse nada más llegar al espacio. Y así nació este grupo de supervivientes, en búsqueda de los dioses por toda la galaxia. Queremos recuperar nuestro mundo, o al menos ese desastre que nos unía.»

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22.- «Al otro lado de la montaña»

por Sergio Linde

«Al caer el sol fueron sacrificados los sobrantes pertenecientes a la quinta generación de humanos privada de libertad, algo que ya sucedió durante la pandemia letal y la crisis climática de fin de siglo. Un joven sobrante, que había escapado, vagó durante días entre las ruinas, sin agua ni alimentos, con un único objetivo: alcanzar el otro lado de la montaña y formar parte del ejército de redención. Los sacerdotes lo garantizaban en sus sermones: al otro lado de la montaña estaba la salvación. Y esos mismos sacerdotes proclamaban que él era uno de los elegidos para extinguir la raza superior. Una noche de viento glacial, ya cerca de su destino, el sobrante distinguió a lo lejos el trémulo resplandor de unas hogueras. Agonizante y esperanzado, alcanzó el lugar cuando ya amanecía. Lo único que encontró al otro lado de la montaña fue una bala que atravesó cruelmente su corazón.»

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23.- «La luz extinta»

por Antonio Otero

«El cielo ya no era visible. Los gases habían formado una capa tan densa que el sol apenas podía abrirse paso. Desde que el Gobierno decretó la quema masiva de combustibles fósiles, no volvimos a respirar aire puro. Los que formábamos parte de La Resistencia portábamos máscaras antigás cada vez que queríamos salir a la calle. Muchos acababan muriendo por ataques de tos. Solo un grupo selecto de personas, los Magnates, dormían en cabinas de aislamiento de máxima seguridad, indiferentes a los gritos del exterior. Eran los propietarios de WorldLux, la mayor compañía energética del planeta. WorldLux monopolizaba la electricidad de todos los hogares para abastecer a la unidad ZLR-32, el androide más sofisticado de cuantos existían. Mientras se mantuviera enchufado, nuestras casas debían permanecer a oscuras. Y nosotros debíamos aceptar que el CO2 nos había privado del olfato, que la codicia ajena nos había privado de la vista. Y que nunca más veríamos amanecer.»

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24.- «Alimentanol»

por Javier García Carbajo

«La presentación de nuestra píldora Alimentanol fue la noticia más importante de la historia de la humanidad. Mi equipo y yo habíamos conseguido sintetizar en una única pastilla todos los nutrientes y calorías que un ser humano necesita en un día. Suponía el fin del hambre y de todas las enfermedades relacionadas con la mala alimentación. Pero la revolución que iniciamos fue mucho más allá: se abandonaron cultivos y ganados porque dejaron de ser necesarios, desaparecieron productos que ya no tenían demanda y la economía de muchos países acabó colapsando. Las revueltas sociales se multiplicaron en medio mundo y surgió el mercado negro y el tráfico ilegal de píldoras. Y mientras muchos de los que no pueden pagarlas ya han empezado a morir, algunos nos estamos haciendo millonarios con este negocio.»

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25.- «El Directorio»

por Quime

«López cerró la puerta y Malena abrió su garganta para expulsar la rabia contenida. Su cabeza cayó contra la mesa, inundando de lágrimas el frío metal. Entonces, tuvo una idea. Se colocó de espaldas a la cámara que había en el techo, sacó de su bolso un lápiz y un papel y escribió: “Siete de noviembre de 2134. Soy Malena Aguirre. El Directorio me tendió una trampa para arrestarme y traerme hasta su sede para interrogarme. Si algo me llegara a pasar, espero que quien encuentre este mensaje continúe con mi lucha para liberar a la gente de la opresión. Unidos somos más que ellos”. Deslizó con su pie la nota por debajo de otra de las puertas de la sala. No sabía quién estaría del otro lado, pero existía la posibilidad de que fuera alguien que pensara como ella, y ya no tenía nada que perder.»

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26.- «El libro»

por NAMI

«“Y cuando desperté, la realidad no estaba ahí.” Así comenzaba el libro. Después de que La Ordenanza tomó el control del país, era lo único que conseguí llevar conmigo. “Después de tomar la píldora, desperté en otra ilusión colectiva. La elección parecía ser la incorrecta. Buscaba el posible error dentro de mis recuerdos, cuando lograba conectarme al disco de mi vieja cápsula. No había forma de retroceder. No tenía una vida nueva, había sido una falsa promesa, hecha por quien me ofreció la Verdad. Estaba atrapado en otra simulación, hecha por otro programador, al servicio de una Inteligencia Artificial sin nombre. Tal vez, en otra vida, pueda volver y elegir el color azul.” En respuesta a mi último informe enviado, he recibido una orden directa, en próximas horas tendré que acudir a las oficinas centrales, a un estudio médico de protocolo, debo vestir el uniforme rojo.»

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