Ani Sparks - Ni a la misma hora ni en el mismo lugar

Ni a la misma hora ni en el mismo lugar

Hacía más de tres semanas que no se veían, a pesar de vivir a diez minutos de distancia el uno del otro. Ambos sentían ganas de poder aunque sea verse de cerca y no solo por una pantalla. Pero no querían poner en riesgo su salud, ni mucho menos que les multaran por incumplir la cuarentena. Entonces, llegó el día en el que las ganas pudieron más que el miedo. Acordaron verse en el coche de ella que estaba aparcado cerca de casa de él después de la cena. Esperaron a que todos se durmieran y casi de puntillas salieron de sus casas. El corazón les latía a mil por hora, se sentían como cuando habían empezado a salir hace un par de años atrás y no querían que nadie supiera de su relación. Las ansias de poder tocarse, no les hizo percatarse que mientras se metían en el coche alguien los vio entrar juntos. Quizá por envidia o por lo escandaloso de la situación, ese alguien llamó a la policía para informar de ese encuentro que se había convertido en algo ilegal. Al final, cuando la policía llegó al coche de ella, los dos jóvenes ya estaban en sus casas planeando su siguiente encuentro.