¿Qué es un microcuento?




Por Haizea Ustaran — Puede que hayas oído hablar de los microcuentos, o de los microrrelatos o nanocuentos, puede que hayas leído alguno, incluso, sin darte cuenta. Pero a todos nos salta la misma duda: ¿Qué es un microcuento?

¿QUÉ ES UN MICROCUENTO? Concepto:

Según la Wikipedia: “son las denominaciones dadas para un conjunto de obras diversas cuya principal característica es la brevedad de su contenido.“

El DRAE dice de “microrrelato”: “Relato muy breve”. Una definición lógica, tan escasa que te seguirás preguntando… ¿Qué es un microcuento?

Un microcuento o microrrelato es un texto muy breve en prosa generalmente, narrativo, pero también puede tener forma de diálogo.  Los microrrelatos recrean historias ficticias y, debido a su carácter breve, cada palabra cumple un papel fundamental para que el lector pueda recrear en su mente las distintas imágenes que conforman la historia, y precisamente por eso se puede ir más allá de los escrito.

Durante años, los microcuentos han sido considerados por los expertos un género menor, sin embargo, actualmente, gracias a su brevedad y, por tanto, fácil lectura, se han convertido casi en el motor del panorama literario. Internet y las redes sociales han sido los grandes artífices de la eclosión de este género breve.




¿DÓNDE SURGIÓ EL MICROCUENTO?

Puede parecer que los microcuentos son algo nuevo, algo inventado en la actualidad. Nada más alejado de la realidad.. De hecho, las raíces de este género profundizan en los orígenes más antiguos de la cultura universal y podemos encontrar referencias a estas pequeñas historias, en la imaginería popular hindú, china o egipcia.

En nuestro país, durante la Edad Media, Calila y Dima (1265), es una obra que recoge diversos relatos y cuentos de origen árabe y persa. De siglos posteriores, destacan las obras de Juan Timoneda o Esteban de Gariba, que hicieron una valiosa recopilación de cuentos, fábulas y refranes populares,  a fin de mantener y expandir estas pequeñas piezas culturales.

Ya en el siglo XX, cuando el género había sido casi olvidado, Rubén Darío lo recupera y le devuelve gran parte de su antiguo esplendor.

Darío creó textos cargados de intriga, fantasía e irrealidad que cautivaron al público de la época, llegando a influir en obras de autores posteriores como Jorge Luis Borges, Augusto Monterroso, Julio Cortázar, Leopoldo Lugones o Juan José Arreola.

En España, Juan Ramón Jiménez, Ramón de la Serna o Max Aub fueron algunos de los autores que trataron, con gran dificultad, de renovar la literatura, pero no fue hasta finales del siglo XX, cuando nuestros autores y lectores comenzaron a interesarse por lo que, dentro del sector editorial, era considerado un género menor.

MICROCUENTO Y SUS CARACTERÍSTICAS

Como ya sabes, el microcuento uno de los géneros literarios más tardíos que existen y que ha tenido su gran eclosión en el s.XXI con el nacimiento de internet y las redes sociales pero ¿Sabes cuáles son las características del microcuento?

Diferenciamos tres características principales de un microcuento:

  1. BREVEDAD. Hiperbrevedad incluso. Un microcuento es corto, hay que abreviar, no se trata de escribir y escribir. Brevedad en personajes, escenarios, acciones, sucesos….
  2. SILENCIOEl microcuento juega con lo que no se dice, aquello que se insinúa y está más allá de lo escrito.
  3. IMPLICACIÓN DEL LECTOR. El lector es un agente activo. El microcuento se “escribe” en la mente del lector. Hay microcuentos realmente breves que encierran historias muy extensas y profundas.

VALE, PERO ¿CÓMO SON LOS MICROCUENTOS?

Generalmente aborda cuestiones referentes a la experiencia humana a través de una secuencia de acontecimientos que le ocurren a un protagonista conocido por el lector y dentro de un contexto específico. Así, los microcuentos son:

  1. ¡Breves! Sí, otra vez. Recuerda, en el microcuento la regla básica es: menos es más
  2. Breve, pero no insuficiente. El microcuento es una historia y, por tanto, debe tener su introducción, su nudo y su desenlace. Concentrado, por supuesto.
  3. No podemos olvidar el título. En el microcuento el título es fundamental porque se ofrece como recurso imprescindible para dar información básica y necesaria al lector.
  4. Como buena historia, debe ser sugerente, hacernos sentir, pensar… olvidar o desear rascar más allá de la superficie.
  5. Un microcuento, es irónico, es burlón, es ingenioso. ¡Da rienda suelta a tu creatividad!
  6. Un microcuento habla del amor, microcuentos de terror, del desamor, del día a día, de la sociedad…de la vida.

MICROCUENTOS Y EJEMPLOS

Teorizar está bien y tal vez tengas ganas de ponerte a crear tu propio microcuento. Pero, por si toda esta información te baila en la cabeza, aquí tienes algunos ejemplos de microcuentos de autores conocidos (aunque, sin duda, el más famoso es “El dinosaurio” de A. Monterroso), que te servirán de ayuda en tu cruzada como autor o autora de microrrelatos.

1.- «El hombre invisible»

por Gabriel Jiménez Emán

«Aquel hombre era invisible, pero nadie se percató de ello.»

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2.- «Cruce»

por Arturo Pérez Reverte

«Cruzaba la calle cuando comprendió que no le importaba llegar al otro lado.»

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3.- «Cuento de horror»

por Juan José Arreola

«La mujer que amé se ha convertido en fantasma. Yo soy el lugar de sus apariciones.»

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4.- «La última cena»

por Ángel García Galiano

«El conde me ha invitado a su castillo. Naturalmente yo llevaré la bebida.»

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5.- «La carta»

por Luis Mateo Díez

«Todas las mañanas llego a la oficina, me siento, enciendo la lámpara, abro el portafolio y, antes de comenzar la tarea diaria, escribo una línea en la larga carta donde, desde hace seis años, explico minuciosamente las razones de mi suicidio»

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6.- «Knock»

por Fredric Brown

«El último hombre sobre la tierra estaba sentado solo en una habitación. De repente, tocan la puerta»

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7.- «Zapatos de bebé»

por Ernest Hemingway

«Vendo zapatos de bebé, sin usar.»

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8.- «El Expreso»

por Pere Calders

«Nadie quería decirle a qué hora pasaría el tren. Lo veían tan cargado de maletas, que les daba pena explicarle que allí no había habido nunca ni vías ni estación»

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