Oscar Soria - Se equivocaban

Se equivocaban

Llovía a cántaros y tronaba como si una bestia abismal se abriera paso desde los cielos. Todos se pusieron a cubierto salvo ella. Pobre loca afortunada. Ella se había enamorado de la tormenta y bailaba sobre los charcos a pesar de las llamadas a voces del resto. Cuando alguien la cogió en brazos y la sacó de allí, creyeron haberla salvado.

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