Irene Es con I - Siempre contigo

Siempre contigo

Debían de ser las diez o doce de la noche. La hora exacta no podría decirte, ya que
había anochecido hacía tiempo y el frío se había apoderado del bosque. La niebla
luchaba también por abrirse paso y solo se escuchaba el sonido del viento.
Ni un alma.
Nadie se atrevía a pasar por allí.
Nadie excepto ella.
Aquella chica apareció entre las sombras y corría.
Corría muy rápido intentando escapar de aquello que iba detrás de ella. Cada vez más
cerca.
En ningún momento se detenía a mirar hacia atrás, sino que prefería mantener su visión
en el suelo y hacia delante para llegar lo antes posible a su destino con vida.
Corría.
Pero aquella mujer no se daba cuenta de que aquel crimen que había cometido le iba a
acompañar toda la vida.
Por mucho que corriese, siempre iría a por ella.