Terror y horror: el miedo hecho letra

Terror y horror: el miedo hecho letra

Las historias de miedo han estado presentes a lo largo de la vida humana, iniciando con las diferentes leyendas alrededor del mundo que datan de la época prehispánica. Relatos de terror creados con el fin de inducir miedo en los más jóvenes, con un propósito hasta cierto punto educacional, hasta sagas con historias repletas de elementos sobrenaturales o situaciones de misterio que nos dejan al filo de nuestros asientos.

El origen del terror y el horror literario

La historia del terror y el horror se remota a la creación del género gótico, que es el origen y el predecesor de la literatura de terror, la cual, actualmente, ya no solo involucra elementos de índole fantástica y sobrenatural, como lo hizo el estilo gótico al inicio, sino que también incluye elementos de suspenso y de carácter policíaco.

Si bien ambos están conectados y muchas veces se ocupan ambos para crear una atmósfera
de tensión dentro de la historia no son exactamente lo mismo:

El terror es la sensación de temor ante algo aterrador o malo que esta a punto de suceder, es ese sentimiento de suspenso de no saber qué exactamente va a pasar, mientras que el horror es la repulsión que se siente ya que dicho hecho ha sucedido.

El terror muchas veces conduce al horror, pero lo contrario rara vez ocurre, pues el horror es la recompensa que llega cuando el personaje completa la acción que lo llevara a concluir el
misterio de esa escena, mientras que el terror es ese miedo previo a eso, la ambigüedad de no saber con exactitud lo que ocurre o de cuando va a ocurrir algo malo.

Por supuesto que es más fácil encontrar historias de terror, pues muchas veces se busca llegar al clímax de la historia sin tener que darle una resolución y de esta manera dejar a los lectores sin la recompensa de resolver el misterio, dándoles carta abierta a crear su propio final, su propia historia de horror.

¿Por qué nos gusta pasar miedo?

Pero esto no quiere decir que todo el tiempo funcione, de hecho en muchos casos en necesario incluir el horror en historias de miedo que involucra mucha tensión, ya que puede llegar a ser agotador para varios lectores el impedir que obtengan la recompensa de descubrir que fue lo que les causó tanto miedo.

La pregunta entonces es ¿por qué si nos genera miedo y sentimientos de incomodidad de
todas maneras siempre logra engancharnos?

Bueno, la respuesta es un poco mas complicada, se cree que el leer terror nos conduce a un
sentimiento que nuestra mente experimenta cuando se enfrenta a algo que no puede explicar, suele pasar cuando pierdes el aliento ante la puesta de sol o una declaración inesperada, el mismo proceso ocurre en el cerebro cuando algo terrible esta por pasar y aunque sabes que es malo esa incertidumbre nos genera placer.

En palabras de Neil Gaiman:

“El miedo en pequeñas dosis es algo maravilloso, es como conducir un tren fantasma hacia la oscuridad sabiendo que eventualmente saldrás a la luz y todo estará bien, es bueno sentirse un niño otra vez y tener miedo, no a ls gobiernos, ni a los impuestos, ni a las guerras, si no a los fantasmas y a las cosas sobrenaturales que, incluso si existieran no podrían lastimarnos”

Por supuesto que no hay una regla exacta que indique cuando usarlos juntos y cuando no. La
ventaja de la literatura es que las reglas suelen doblarse y entrelazarse al gusto del escritor y para el bien de cada historia, es por esto que siguen existiendo maravillosas aventuras que nos sorprenden con giros de horror o finales abiertos terroríficos.