Wonderland - Javier Puchades

Wonderland

Mientras contemplaba cómo llevaban al cadalso al último candidato, la Reina de Corazones no dejaba de gritar: ¡Que le corten la cabeza! Este año, la fiesta de disfraces de la oficina estaba siendo un auténtico desmadre. Alicia hacía rato que retozaba con el Sombrerero Loco sobre la mesa de la sala de juntas. El Conejo Blanco y el Gato Cheshire se daban arrumacos junto a la fotocopiadora. Pero, nos dimos cuenta de que la cosa se nos había ido de las manos, cuando vimos rodar por el suelo la cabeza del jefe de RR.HH.

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